REFLEXOLOGÍA Y RELAJACIÓN

El ritmo de vida acelerado con el que se vive, la falta de pausas saludables en las jornadas, llevan a que cada vez más personas vivan en  tensión permanente.

Al comenzar la sesión de Reflexología solicito a mis pacientes que respiren de forma consciente, se relajen y aflojen su cuerpo.

Sus respuestas suelen ser: “estoy floj@,  estoy relajad@”

Sin embargo la mayoría de las veces, sus pies, piernas  y todo su cuerpo, están tensos, rígidos y no son conscientes de ello.

En la sesión de Reflexología  aplico  técnicas en los reflejos de los distintos órganos y sistemas, promoviendo el equilibrio del sistema nervioso, la relajación a nivel muscular, por lo tanto una mejor oxigenación de todo el organismo.

A medida transcurre la sesión y comienzan a relajarse, reconocen y perciben el grado de tensión con el que habitualmente conviven. Lo que es muy importante, porque recién cuando percibimos y reconocemos la tensión con la que vivimos podemos hacer un cambio.

Es  clave para nuestra salud y calidad de vida, dedicar tiempo a respirar de forma consciente, relajarnos, aflojar tensiones, esto favorece a todo nuestro cuerpo y por lo tanto a nuestro bienestar.

Tener actividades y espacios que nos permitan ser conscientes de nuestro cuerpo, dedicar tiempo a reducir los pensamientos y dar un descanso a la mente,  mejoran la calidad de nuestra vida. Algunas ideas, caminar 30 minutos, tres veces por semana, meditar, practicar algún deporte, observar la naturaleza, estar presentes en lo que hacemos y evitar realizar las actividades en forma automática.

Sugerencia, antes de dormir tomate 5 minutos, respira de forma consciente, haz un recorrido mental, escaneo,  por tu cuerpo y en cada exhalación pon la intención de aflojarte y relajarte.

Virginia Soanes – Reflexóloga

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